MARABÚ AFRICANO (leptoptilos crumeniferus)

Estado: Disponible

REF: 1

MARABÚ AFRICANO
(leptoptilos crumeniferus)

 

ESTADO DE LA ESPECIE
                                               
                                              
                                      

UICN: fue catalogado en el Lista Roja en 1.988 como LR (menor riesgo). En 2.008 se considera LR, la permanencia en su hábitat no corre peligro aunque se seguirá trabajando en su conservación. En las revisiones de 2.009 y 2.012 se considera LC.
                                      

CITES: Apéndice III porque es de la familia ciconiidae (figuran las especies incluidas a solicitud de una parte que ya reglamenta el comercio de dicha especie y necesita la cooperación de otros países para evitar la explotación insostenible o ilegal de las mismas.
 

      Sólo se autoriza el comercio internacional de especímenes de estas especies previa presentación de los
  permisos o certificados apropiados).
 

CATÁLOGO NACIONAL DE ESPECIES AMENAZADAS: especie no catalogada.
 

CATÁLOGO VALENCIANO DE ESPECIES AMENAZADAS DE FAUNA: especie no catalogada.
                                     
         REINO: Animalia.
         FILO: Chordata.
         CLASE: Aves.
         ORDEN: Ciconiiformes.    
         FAMILIA: Ciconiidae.
         GÉNERO: Leptoptilos.
         DISTRIBUCIÓN: África subsahariana.
         HÁBITAT: zonas pantanosas y sabanas del África subsahariana.
         ENVERGADURA: 280 cm.
         ALTURA: 120 - 130 cm.
         PESO: 5 – 7’50 kg.
         INCUBACIÓN: 30 días.
         PUESTA: 2 – 3 huevos.        
         PLUMAJE: igual en ambos sexos.       
         LONGEVIDAD: sobre 15 años.                                                  
                                                             
             Este enorme marabú de aspecto desgarbado, es gris, negro y blanco. Posee una de las envergaduras más grandes que cualquier ave terrestre pudiera tener, cerca de 3m. Su vuelo planeador elegante contrasta marcadamente con su aspecto encorvado y poco atractivo cuando está en el suelo.
Debido a sus hábitos de alimentación (carroñero y cazador de pequeños vertebrados) ha prosperado mucho y está aumentando en número en toda su área de distribución. Es más parecido a los buitres, se remonta muy alto en busca de alimento y usa su pico grande para rasgar la carne en descomposición de los cadáveres. Al igual que un verdadero buitre, tiene la cabeza y el cuello casi sin plumas, lo que constituye una adaptación que le ayuda a evitar ensuciarse mientras come.